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Estrategia

El 2026 regulatorio cambió las reglas para fintech peruanas: tu estrategia debe reflejarlo ya

Nicolas Oyague

Nicolas Oyague

El 2026 regulatorio cambió las reglas para fintech peruanas: tu estrategia debe reflejarlo ya

A inicios de julio de 2026, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) aprobó el reglamento de Banking as a Service (BaaS) en Perú. La norma entrará en vigor en unos 180 días. Para entonces, las fintechs que hayan traducido este cambio en decisiones estratégicas concretas tendrán una ventaja difícil de replicar. Las que sigan en modo observación habrán perdido terreno crítico.

La pregunta incómoda es directa: ¿ya redefiniste tu roadmap o sigues operando como si nada hubiera cambiado?

Este reglamento no llega solo. En 2026 convergen tres pilares regulatorios que, en conjunto, reconfiguran el terreno competitivo para las fintechs peruanas: BaaS, Open Finance y el sandbox regulatorio ampliado. La mayoría de los equipos directivos los ha leído, pero pocos los han convertido en apuestas estratégicas con planes de ejecución claros. La brecha no es tecnológica. Es estratégica.

Los tres pilares del nuevo escenario regulatorio en Perú

Para dimensionar la oportunidad, conviene entender qué habilita cada pilar y cómo interactúan entre sí.

Banking as a Service (BaaS)

El reglamento BaaS aprobado por la SBS permite que aplicaciones de terceros ofrezcan servicios financieros regulados —créditos, pagos, cuentas— a través de APIs provistas por bancos. El banco proveedor asume la responsabilidad regulatoria, lo que reduce significativamente la barrera de entrada para fintechs que quieran embeber servicios financieros en sus plataformas sin convertirse en entidades supervisadas.

El plazo de implementación de unos 180 días marca un horizonte concreto para prepararse.

Open Finance

La SBS viene avanzando en una hoja de ruta de Open Finance con implementación gradual. Los bancos grandes estarán obligados a compartir datos de clientes (con consentimiento) mediante APIs estandarizadas. Esto abre la puerta a modelos de negocio basados en agregación de información, scoring alternativo y onboarding simplificado.

Sandbox regulatorio ampliado

El sandbox de la SBS se ha abierto a fintechs no supervisadas y cooperativas, permitiendo validar productos innovadores sin asumir el costo regulatorio completo desde el inicio. Es un espacio para testear MVPs en condiciones reales, con supervisión acotada y aprendizaje iterativo.

Los tres pilares no operan en silos. Una fintech puede usar el sandbox para validar un modelo de scoring alternativo (con datos de Open Finance) y luego desplegarlo a escala a través de una alianza BaaS. La convergencia es el punto clave.

Por qué esto cambia el juego (y por qué no lo estás capitalizando)

Las oportunidades son tangibles:

  • Embeber servicios financieros en plataformas no financieras: e-commerce, marketplaces, apps de delivery, ERPs para pymes. El crédito en el punto de venta deja de ser exclusivo de los grandes retailers.

  • Nuevos modelos con datos compartidos: scoring con historial transaccional agregado, onboarding con verificación cruzada, agregadores de cuentas que simplifican la gestión financiera del usuario.

  • Validación acelerada: el sandbox permite probar hipótesis de negocio con riesgo regulatorio acotado antes de escalar.

Sin embargo, la respuesta típica en muchas fintechs peruanas sigue siendo "vamos a investigar", "agendemos un workshop" o "esperemos a ver cómo se implementa". Esa postura equivale a ceder la iniciativa.

La ventana competitiva real es de 12 a 18 meses. Los primeros en establecer alianzas BaaS con bancos, en aplicar al sandbox con propuestas sólidas y en diseñar arquitecturas listas para Open Finance capturarán posiciones difíciles de disputar después. El costo de entrada subirá conforme el mercado madure.

De la regulación a la estrategia: cómo traducir el cambio en decisiones

Leer una resolución no es lo mismo que actuar sobre ella. Un cambio regulatorio de esta magnitud obliga a revisar todas las capas de la estrategia, no solo el roadmap de producto.

En Traxxia utilizamos la metodología STRATEGIC precisamente para este tipo de situaciones: cuando el entorno cambia y la organización necesita traducir ese cambio en un plan ejecutable. El framework estructura la reflexión estratégica en nueve dimensiones que evitan los puntos ciegos habituales:

  • Estrategia: ¿el nuevo marco regulatorio redefine dónde compites y cómo ganas? ¿BaaS te abre arenas que antes no considerabas — y qué decides explícitamente no hacer?

  • Tácticas: ¿cómo se traduce la oportunidad en acciones concretas con plazos? Los 180 días de implementación del reglamento BaaS deberían estar ya reflejados en tu plan.

  • Recursos: ¿cómo reasignas capital, talento y tiempo hacia la oportunidad? ¿Una alianza BaaS o una aplicación al sandbox tienen presupuesto y equipo asignado, o solo intención?

  • Análisis y Datos: Open Finance convierte los datos en el activo competitivo central. ¿Tu toma de decisiones se basa en datos o en intuición? ¿Estás preparado para construir scoring alternativo sobre información compartida?

  • Tecnología: ¿tu arquitectura está lista para consumir e integrar APIs bancarias, o la tecnología limita lo que tu estrategia exige?

  • Ejecución: ¿la organización tiene la capacidad real de hacer que las cosas pasen a tiempo? Aquí es donde muere la mayoría de las estrategias — y donde se decidirá quién captura la ventana 2026-2027.

  • Gobernanza: ¿quién decide qué, con qué cadencia se revisa el avance y quién es responsable de cada iniciativa crítica?

  • Innovación: ¿el sandbox es un experimento aislado o parte de un sistema de innovación conectado con el core del negocio?

  • Cultura: ¿tu equipo opera con la velocidad de decisión que exige este momento, o la organización premia esperar a "ver cómo se implementa"?

Mapear estas dimensiones convierte una oportunidad difusa en un plan con decisiones explícitas, responsables asignados y métricas de seguimiento. La estrategia deja de ser un documento y se convierte en un sistema de ejecución.

Qué hacer en los próximos 90 a 180 días

La acción concreta depende del tipo de fintech, pero algunos patrones son claros:

Si eres una fintech de pagos

Explora una alianza BaaS con un banco para ofrecer cuentas digitales embebidas en tu plataforma o en plataformas de terceros. El banco aporta la licencia y el cumplimiento; tú aportas la distribución y la experiencia de usuario. Define qué banco te conviene, qué modelo de revenue share es viable y qué capacidades técnicas necesitas desarrollar.

Si eres una fintech de crédito

Aplica al sandbox regulatorio con una propuesta de scoring alternativo que utilice datos de Open Finance (historial transaccional, flujo de caja en tiempo real). Esto te permite validar el modelo con supervisión acotada antes de escalarlo. Documenta hipótesis, métricas de éxito y plan de salida del sandbox.

Si eres un neobank o challenger bank

Diseña tu arquitectura para consumir APIs de Open Finance desde el día uno. Agregar cuentas de otros bancos, ofrecer una vista consolidada de finanzas personales y simplificar el switching de clientes serán diferenciadores competitivos. La ventaja no es solo funcional: es de percepción de valor.

En todos los casos, el principio es el mismo: empieza por un piloto estratégico alineado con tu visión de largo plazo, no por un experimento aislado sin conexión con el core del negocio. La diferencia entre ambos es intención y gobernanza.

El riesgo de no actuar

La inacción tiene costos concretos:

  • Los bancos tradicionales ya están moviendo ficha. Varios han anunciado iniciativas de BaaS y Open Finance. No van a esperar a que las fintechs se organicen.

  • Fintechs regionales con marcos maduros pueden entrar. Brasil, México y Chile llevan años operando con regulaciones de Open Banking y BaaS. Tienen playbooks probados y capital para expandirse. Perú es un mercado atractivo.

  • El costo de entrada subirá. Las mejores alianzas BaaS se cerrarán primero. Los cupos en el sandbox tienen límites. Los equipos con experiencia en APIs financieras serán más caros de contratar.

La ventana 2026-2027 es crítica. No porque después sea imposible competir, sino porque las posiciones de liderazgo se definirán en este periodo.

La diferencia está en la velocidad de decisión y la calidad de ejecución

El reglamento BaaS ya está publicado. La hoja de ruta de Open Finance avanza. El sandbox está abierto. La información está disponible para todos. La diferencia entre los líderes del mercado y los rezagados no será quién leyó la resolución primero, sino quién tradujo el cambio en decisiones estratégicas y las ejecutó con disciplina.

Eso requiere un proceso estructurado para pasar del análisis del entorno a la acción coordinada. Requiere claridad sobre qué apostar, qué no apostar y cómo alinear al equipo detrás de las prioridades. Requiere gobernanza para monitorear el avance y ajustar cuando el contexto cambie.

En otras palabras, requiere convertir la estrategia en un sistema de ejecución. Eso es exactamente lo que la metodología STRATEGIC de Traxxia está diseñada para lograr.

El entorno cambió. La pregunta es si tu estrategia ya lo refleja.